(AEE): Son todos aquellos dispositivos que necesitan corriente eléctrica o campos electromagnéticos para funcionar. Cuando terminan su vida útil se convierten en RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos), los cuales requieren un proceso de reciclaje especializado. En otras palabras, los AEE son todos los aparatos que, para funcionar, se enchufan a la corriente eléctrica o utilizan pilas o baterías.
A nivel mundial, el consumo de AEE aumenta a razón de 2,5 millones de toneladas por año, aunque no todos los tipos de aparatos lo aumentan de la misma manera. Las estadísticas suelen registrarse en kilogramos o toneladas pero, si se considerara el número de equipos, se vería que el aumento es aún mayor, dado que con la innovación tecnológica los aparatos son cada vez más livianos.
El aparato ya no puede cumplir las funciones para las cuales fue diseñado, ya sea por agotamiento de su vida útil o daños
También llamada “obsolescencia psicológica”, motivada por la publicidad, la moda, el status, que incentiva que un producto se reemplace cuando aún es completamente funcional, por una necesidad de distinción social, asociada al acceso a cierto tipo de bienes. En este caso, los fabricantes suelen cambiar el diseño de sus productos cada cierto tiempo con el fin de provocar en los consumidores la sensación de que tienen productos antiguos y generar la necesidad de recambio.
Una práctica habitual de la industria eléctrico-electrónica es la de limitar la vida útil de los productos y establecer de manera intencional una fecha de caducidad de un bien de consumo, que obligue al consumidor a renovarlo en tiempos cada vez más cortos.